La colección reúne cerámica procedente de los grandes centros alfareros de España: Talavera de la Reina, Puente del Arzobispo, Manises, Alcora y Cataluña, entre otros. Conviven piezas de uso cotidiano con obras de carácter religioso, festivo o decorativo, firmadas por maestros ceramistas como Ruiz de Luna, Niveiro, Cerro o Pedro de la Cal.
Cada pieza es un documento. Un objeto que habla de quién lo hizo, para qué se usó y qué mundo lo rodeaba.